LA ATALAYA DE MILAGRO

agosto 27, 2015

En el año 1098, cuando Tudela era todavía una plaza fuerte musulmana, el rey Pedro I, hijo de Sancho Ramírez, hizo construir la atalaya de Milagro, para poder desde allí vigilar el recinto tudelano, que no tardaría muchos años en caer en poder de los cristianos. El rey puso por nombre a aquella posición fortificada Miráculo, es decir Mirador.

Los vestigios que en la actualidad subsisten del antiguo castillo están situados en una elevación que domina el pueblo, y por dos de sus lados son prácticamente inaccesibles, ya que se hallan situados en un escarpe de unos 60 metros sobre el río Aragón.

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